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Lectura Bíblica: Efesios 5:25-26

Versículo destacado: “Él (Cristo) entregó su vida por ella (la iglesia) a fin de hacerla santa y limpia al lavarla mediante la purificación de la Palabra de Dios”(Efesios 5:25-26, NTV)

Tema: Purificados por la Palabra de Dios

Comentario: El acercamiento a la Palabra de Dios, la Biblia, es vital para la vida del creyente. De ella se nutre nuestro espíritu para acrecentar nuestra fe y nuestro vigor espiritual. En ella obtenemos ánimo y consuelo para enfrentar la vida y de ella aprendemos la verdad para discernir la voluntad de Dios. Pero la Biblia, aún cumple otra función muy importante en la vida de los creyentes y de la iglesia. Pablo escribió: “…Él (Cristo) entregó su vida por ella (la iglesia) a fin de hacerla santa y limpia al lavarla mediante la purificación de la Palabra de Dios (Efesios 5:25-26, Nueva Traducción Viviente). Como leemos, la Biblia cumple una función “purificadora” en nuestras vidas. Esto quiere decir, que nuestro acercamiento a las Santas Escrituras no debe ser un mero acercamiento curioso para obtener información o para obtener conocimiento teológico. Tampoco nuestro acercamiento a la Palabra de Dios es solamente para buscar ánimo, consuelo u orientación doctrinal. Nuestro acercamiento a la Biblia debe ser fundamentalmente para… ¡dejarnos purificar por ella! Nuestra lectura y estudio de las Escrituras Sagradas debe llevarnos constantemente al autoexamen y a la posterior aplicación de lo aprendido. Debe llevarnos a pensar cómo se aplica lo leído a nuestra propia vida, reflexionando cómo podemos poner en práctica la voluntad de Dios de acuerdo a que estamos aprendiendo. Tal como enseñó Santiago: “… sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores…” (Santiago 1:22). La Biblia es un espejo espiritual. En ella podemos ver nuestro estado interior. Podemos descubrir nuestra verdadera situación espiritual y actuar en consecuencia.  La Palabra de Dios nos lleva a confesar nuestras faltas, rebeliones y pecados. Así, nos ayuda a purificar nuestra vida. Si nos convertimos en hacedores de la Palabra seremos purificados por ella y habremos cumplido la voluntad de Dios en nuestra vida. La iglesia es purificada por la Palabra de Dios y la iglesia es la novia de Cristo. ¡Dios desea presentarla limpia y pura en la futura boda con Su Hijo!

¡Qué la gracia y la paz de Dios sea sobre su vida!

En Cristo,  Julio Fernández