Lectura Bíblica: Salmo 90
Versículo destacado: “Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría” Salmo 90: 12
Tema: La transitoriedad de la vida
Comentario: Los seres humanos solemos vivir sin una verdadera conciencia de nuestra efímera y transitoria existencia. La Santas Escrituras, sin embargo, nos advierten reiteradamente sobre la importancia de tomar conciencia sobre nuestra realidad. Salmos 90: 10 dice: “Los días de nuestra edad son setenta años; y si en los más robustos son ochenta años, con todo, su fortaleza es molestia y trabajo, porque pronto pasan, y volamos”. Santiago, apóstol de nuestro Señor Jesús, también escribió en el mismo sentido: “¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece” (Santiago 4:14). San Pedro, por su parte, reflexionó, escribiendo: “toda carne es como hierba, y toda la gloria del hombre como flor de la hierba. La hierba se seca, y la flor se cae”. Pero Pedro agregó en el mismo pasaje algo importante: “mas la palabra del Señor permanece para siempre. Y esta es la palabra que por el evangelio os ha sido anunciada” (1 Pedro 1:24-25). Si bien la Biblia nos alerta sobre nuestra real condición como fugaces criaturas pasajeras de la eternidad, también nos da una gran esperanza: ¡La Palabra de Dios, que permanece para siempre, ha revelado buenas noticias para toda la humanidad!¡La buena noticia del evangelio!La buena noticia es que el ser humano no tiene que ser necesariamente como vapor diluido en el tiempo, sino que es potencialmente inmortable. Es decir, capaz de ser revestido de inmortalidad. ¡Jesús vino y por su obra en la cruz sacó a luz la vida y la inmortalidad para los que confían en él! (2 Timoteo 1:10) Es hora de poner nuestras cuentas con Dios en orden. Es hora de priorizar lo importante. Hoy es hora de buscar a Dios, tal como nos exhorta el conocido himno de E. Turball:
Nuestra vida acabará,
Cuál las hojas caerá….
Busca a Dios.
Pierde el hombre su vigor,
Se marchita cual la flor,
Desvanece cual vapor,
Busca a Dios.
Busca a Dios, Busca a Dios;
Entre tanto tengas tiempo…. ¡BUSCA A DIOS!
¡Qué la gracia y la paz de Dios sea sobre su vida!
En Cristo, Julio Fernández
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